05:56 PM CDT on Sunday, October 24, 2004
Por RICARDO SANDOVAL / The Dallas Morning News
JUCHIPILA, México -- Recientemente, un grupo de hombres sudorosos que usaban sobreros de vaquero y botas de piel discutían sobre cómo dividir el dinero cada vez más escaso, en medio de un enorme calor en este centro turístico de Zacatecas.
Una mujer entre la multitud parecía no ser afectada por el calor y el acalorado debate. Amalia García Medina, la nueva gobernadora del estado de Zacatecas, parecía una boya estable en medio de un tormentoso mar de hombres.
Estaba rodeada por los alcaldes del estado, a quienes había citado para discutir el reducido presupuesto de Zacatecas, la economía agrícola en dificultades y la sangría continua de personas productivas hacia los empleos de Estados Unidos.
García, de 54 años, es la primera mujer gobernadora de Zacatecas y la cuarta en la historia de México. Es considerada la política con más probabilidades de resucitar tanto a su agobiado estado como a su aguerrido grupo político, el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Ella es vista como un modelo para las mujeres, que son casi el 52 por ciento del electorado y podría algún día convertirse en candidata presidencial.
"Ella es el modelo de lo que el político mexicano moderno debería ser", dijo Luis Miguel Rionda, catedrático de ciencias políticas del Colegio de la Frontera Norte en Tijuana. "Ella sabe dialogar con las diferentes facciones de su partido, y con los líderes de otros partidos. No muchos en México pueden hacer eso hoy en día".
Debido a que la mitad de personas que consideran su hogar a Zacatecas ahora viven en Texas, Illinois y California, García también aprecia su papel como una gobernadora binacional: inclusive antes de que asumiera el cargo, ella hacía visitas rutinarias al electorado de Dallas, Los Ángeles y Chicago. El sábado ella programó estar en el Norte de Texas para reunirse con inmigrantes zacatecanos. Los inmigrantes oriundos del estado enviaron 480 millones de dólares a sus familias en Zacatecas en el 2003.
Y a diferencia de otras mujeres, tales como Maricarmen Ramírez, que está tratando de suceder a su esposo como gobernador del estado de Tlaxcala, o la primera dama mexicana Martha Sahagún de Fox, quien ha provocado controversia por sus presuntas ambiciones presidenciales, García parece haber cobrado una altitud política bajo sus propias alas.
Patricia Mercado, una feminista y probable candidata presidencial del 2006, describió a García como un emblema del estatus cada vez más dominante de las mujeres políticas en México, un país que hace sólo una generación tenía una ley que permitía que los hombres prohibieran a sus esposas trabajar fuera de la casa.
García, madre soltera que fue elegida en julio, se identifica con la política feminista: es defensora del salario equitativo y los derechos reproductivos.
Sin embargo, ella insiste en que gobernará para todos, independientemente del género.
"Aquí en Zacatecas no se puede tratar de tu género. No se puede tratar de tu partido. Debe tratarse de quién puede liderar", dijo. "Es sobre lo que las mujeres y los hombres, conservadores y socialistas pueden hacer juntos".
Los observadores que han visto a García interactuar con despiadados políticos en la Ciudad de México dicen que tiene posibilidades de contender por la presidencia mexicana en el 2012 si puede transformar Zacatecas. Por lo pronto, esta última es la prioridad de la gobernadora.
"Tenemos que poner a un lado la política y la ideología y trabajar de manera inclusiva o estamos en aprietos", dijo García.
Sus amigos describen a García como una mujer muy preparada, una lectora empedernida cuyos libros no caben en sus departamentos de la capital mexicana y de Zacatecas. Es una historiadora que aporta educación a los debates políticos, desarmando a menudo a sus oponentes con su domino de los hechos.
Su padre, Francisco García, ya fallecido, fue gobernador de Zacatecas de 1956 a 1962.
Luego de unirse a un PRD naciente a finales de los 80, fue elegida diputada federal y posteriormente senadora. Ello la llevó a la contienda por la presidencia del partido. Perdió contra el actual alcalde de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, pero trató nuevamente en 1999 y se convirtió en la primera mujer en dirigir un partido político mexicano.
El trabajo fue intenso y con muchos obstáculos. Pasó gran parte de su tiempo tratando de impedir que las facciones una del fundador del partido, Cuauhtémoc Cárdenas, la otra de López Obrador, se consumieran una a otra en riñas.
García no pide disculpas por su mandato dentro del PRD.
A pesar de las disputas internas, los cerebros del PRD entre los que figuran Cárdenas y López Obrador se unieron a García en el estrado el mes pasado en Zacatecas mientras hacía su discurso inaugural.
Ella necesitará su ayuda.
Debe revivir un estado con 1.3 millones de personas y una cada vez más escasa base laboral. El estado alguna vez lideró la nación en la producción del frijol, pero el sector agrícola ha sufrido debido a la llegada de importaciones agrícolas estadounidenses baratas. Una larga sequía también se cobró las tierras de muchos cultivadores.
Los analistas le dan a García muchas probabilidades de ganar.
"Ella es interesante porque puede trabajar con grupos distintos. A las personas les gusta trabajar con ella", dijo Armand Pechard-Sverdrup, director del programa de México del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Wahington, D.C. "Debido a todo eso, ella será una fuerza en la política mexicana".
© Luis Miguel Rionda