GUANAJUATO, GTO.- Sumas "equivocadas" de votos a favor del Partido Acción Nacional (PAN), ausencia de representantes de los partidos de oposición en diversas casillas porque se les negó el acceso, propaganda del blanquiazul y carteles de Provida contra Andrés Manuel López Obrador en iglesias, fueron algunos de los muchos incidentes registrados el 2 de julio en esta entidad.
A lo anterior se suma la consigna -cumplida cabalmente por los representantes del PAN- de no abrir paquetes en los consejos distritales, sobre todo en aquellos donde estaban surgiendo inconsistencias y anomalías.
La elección por el conservadurismo en Guanajuato -como la define a Proceso el politólogo local Luis Miguel Rionda Ramírez- contó con varios elementos que contribuyeron a que tomara ese rumbo, entre ellos la intervención de funcionarios, desde las campañas, a favor del panismo y el uso clientelar de programas sociales.
Sin embargo, dirigentes y candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de la coalición Por el Bien de Todos admiten que esas irregularidades fueron débilmente denunciadas.
"Sabíamos desde un principio el rechazo que tradicionalmente tiene Guanajuato hacia el PRD, por el conservadurismo. Pero ya teníamos bastiones muy importantes, y nuestras expectativas en torno de López Obrador eran más altas", dice a Proceso Édgar Blasio, subsecretario de gobiernos municipales del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática.
Añade que se encontraron no sólo con "una abierta participación de funcionarios, materiales, programas del gobierno y municipios del PAN para cooptar a los ciudadanos, sino también con una abierta campaña de la Iglesia católica en Guanajuato contra la coalición y López Obrador. Hubo iglesias, en ciudades como Acámbaro, Yuriria y Pénjamo, donde encontramos carteles de Provida pegados, que pedían rechazar a López Obrador porque iba a legalizar el aborto o a promover las uniones entre homosexuales. Fue la avanzada de la Iglesia, e influyó definitivamente".
Dolo
Algunas comparaciones muestran una sospechosa multiplicación del voto para el PAN en municipios donde casi nunca pasó del tercer lugar de las preferencias.
Hace seis años, en medio de la euforia del denominado "efecto Fox", el panismo guanajuatense y los creyentes del "voto útil" se volcaron a las urnas para alcanzar el sueño de tener un presidente paisano. Vicente Fox obtuvo en la entidad 1 millón 126 mil votos y la participación ciudadana alcanzó 66.71%, una de las más altas en la escala nacional.
El pasado 2 de julio Felipe Calderón obtuvo en la entidad más votos que el presidente paisano: 1 millón 155 mil 403, de acuerdo con el cómputo del IFE, y sin definirse aún el resultado final de la elección por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Eduardo Romero Hicks, hermano del gobernador del estado, ganó la alcaldía de la capital para el PAN. Los partidos opositores atribuyen su triunfo al peso de su apellido y al fuerte apoyo que la estructura del gobierno estatal le otorgó. Logró 29 mil votos, es decir, 20 mil más de los que obtuvo ese partido en el proceso anterior de 2003.
En el caso del candidato del PAN a la gubernatura, Juan Manuel Oliva Ramírez, mientras las encuestas y sus propias proyecciones le daban 49 o 50% de la votación, el cómputo del Instituto Estatal Electoral le asignó 62%.
Estos son algunos de los elementos que el PRI y la coalición Por el Bien de Todos tomarán como base para realizar sus impugnaciones.
En el acta de escrutinio y cómputo de la casilla 2142 del distrito 8 de Salamanca, se anotaron 667 votos para Felipe Calderón; 164 para López Obrador; 306 para Roberto Madrazo; 70 votos otros candidatos, y 25 votos nulos. Pero en el mismo documento se asentó que se recibieron 683 boletas para la elección de presidente de la República antes de que se instalara la casilla; que se inutilizaron 274 y que fueron depositados un total de 409 votos para presidente en la urna correspondiente.
En el consejo distrital 8, luego de que los representantes de la coalición exigieron que se abrieran los paquetes, se corrigieron los "errores en las sumas" del acta correspondiente. Así, se detectó que en realidad Calderón obtuvo 230 y no 667 votos (es decir, 437 votos menos); López Obrador, 71 y no 164, y Madrazo se quedó con 85, en lugar de los 306 que originalmente le habían adjudicado.
En ese mismo distrito, según el acta de escrutinio y cómputo de la casilla 2180, a Calderón se le anotaron 313 votos también "por error". En realidad tenía 211; es decir, 102 votos menos.
También hubo varios casos de personas que acudieron a las casillas con su credencial de elector vigente y no pudieron votar porque no estaban en la lista nominal debido al padrón "rasurado".
En 14 casillas de Celaya, los representantes de la coalición consignaron que los funcionarios de casilla entregaron "boletas dobles" a ciudadanos que acudieron a votar con una copia de la credencial.
Más de 200 casillas aparecen en una lista de incidentes elaborada por el PRI por presentar "errores o dolo" en las sumas de votos, boletas recibidas, sobrantes y nulas a favor del candidato del PAN; porque no se permitió el acceso a los representantes partidistas; porque se les dejó entrar mucho tiempo después de que se había abierto la casilla o porque se ejerció algún tipo de presión sobre los votantes mediante propaganda a favor del PAN.
En los cómputos distritales, además de la presencia de la "maquinaria pesada" del PAN para revisar la elección presidencial -como fue el caso del exdirigente Alfredo Ling Altamirano en Pénjamo, o del coordinador de la campaña de Calderón en Guanajuato, el senador electo Ricardo Torres Origen, en Celaya- se cometieron con frecuencia "errores" en la suma de los votos depositados, así como datos discordantes entre esas sumas y el número de boletas entregadas a la casilla, o con los votos nulos.
Este fue uno de los argumentos que permitió a los representantes de la coalición Por el Bien de Todos lograr que se abrieran algunos paquetes el miércoles 5. Pero en la madrugada del jueves 6 lo anterior ya no fue posible debido a la consigna del IFE en ese sentido, medida que fue apoyada por los representantes del PAN en los distritos.
Fallas organizativas
Édgar Blasio, subsecretario de gobiernos municipales del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, asegura que el PAN descubrió que varios de los representantes de casilla elegidos por el PRD eran beneficiarios de programas sociales.
Los panistas "fueron a verlos y les dijeron que si acudían con el PRD se olvidaran de los apoyos. Tuvimos por lo menos unos 15 representantes en León que se nos echaron para atrás por esa causa".
Algunos miembros de la coalición reconocen que no se cumplieron las expectativas en materia de cobertura de casillas y capacitación de sus representantes. Indican que fueron muchas las fallas que se tuvieron en la organización y el cuidado del proceso en el estado.
De acuerdo con uno de los capacitadores del PRD, el CEN de ese partido destinó 6 millones de pesos a apoyos para los representantes de la coalición en las casillas de Guanajuato.
El capacitador, que optó por el anonimato, afirma: "Es posible que algunos de los representantes generales de la coalición no hayan entregado todos los apoyos. Por eso tuvimos gente que o no llegó o nos abandonó antes de que se cerrara la casilla, y no estuvo en el escrutinio y cómputo".
De hecho, la coalición no ha podido recuperar las copias que le corresponden de las 6 mil 122 actas de escrutinio y cómputo de la elección presidencial. Además, se ha encontrado con "un atraso excepcional en la entrega de esos documentos por parte de los organismos electorales", en comparación con otros estados, destaca Blasio.
© Luis Miguel Rionda